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Atacama, paisajes apenas habitados - Margarita González   Atacama, paisajes apenas habitados - Margarita González   Atacama, paisajes apenas habitados - Margarita González
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Atacama, paisajes apenas habitados - Margarita González Atacama, paisajes apenas habitados - Margarita González Atacama, paisajes apenas habitados - Margarita González
 

Atacama, paisajes apenas habitados de 1999 a 2011

Por vacío que parezca un paisaje siempre habrá algún personaje que, aunque no muestre una presencia evidente, la sugiera con unas simples pisadas, una sombra, un objeto, una parte de su cuerpo. Además, ese espacio siempre estará habitado por el autor, cuya mirada quedó inscrita en el acto de fotografiar, a veces, con su propia sombra se asegura la presencia en el mundo que representa. Luego, ese paisaje llegará a ser habitado por el espectador.

Estas imágenes siempre descubren algún detalle animado, algo que despierte la atención del espectador, una llave hacia la curiosidad, una salida en la nada. En este tipo de paisaje el detalle es más protagonista, una persona, un animal, una nube, una huella, o una sombra, enganchan la mirada del espectador impulsándola hacia dentro del cuadro. Las figuras parecen ir en busca del observador creando un espacio virtual entre éste y la imagen, se forma así un conducto por el que el paisaje parece expandirse.