Sicilia, la isla de las ventanas ciegas - Margarita González
 
 
atras   adelante
 
 
6/13

En las callejuelas excluidas del sueño barroco de Vaccarini, asoman piedras de lava. Lúgubres y severas, nos recuerdan que en cualquier momento, la ciudad podría volver a ser tomada por la naturaleza. Ya desde la antigua Katane, los griegos nos trasmitieron el sentimiento trágico de la vida. Pero el arte nos consuela cuando comprobamos, que las piedras del Etna sirven para crear una fantasía barroca. La avenida Etnea, atraviesa la ciudad desafiando al volcán que la preside.