Sicilia, la isla de las ventanas ciegas - Margarita González

"Auguri auguri" gritaban las mujeres cuando entraron los novios por el puente Umbertino. “Demasiado jóvenes”, decían algunas “Una boda siempre es buena” clamaban otras. Allí se hizo la pareja la primera foto. El vestido de la novia es arrastrado por toda la isla, hasta romperse. La muchacha, cansada por los zapatos de tacón va doblando su cuerpo y las rayas del traje del chico, ya no son rectas. “Qué pecado estropear un vestido así y además ya no es blanco”, se quedan diciendo las mujeres de la isla de Ortigia.

 
 
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